Esta ilustración marcó un nuevo inicio en mi vida profesional y en cierto modo resume algunas de mis inspiraciones y técnicas favoritas: la naturaleza, las texturas, la mezcla de colores o el trabajo minucioso y artesano.

Intervención en el Festival Asalto 2016.

Después de mi anterior entrada, en la que apostaba por conocer qué hay detrás de cada uno de los productos que compramos, hoy he decidido contar la historia de una de mis ilustraciones más icónicas: Dream Mountains. Estas montañas oníricas no nacieron simplemente de un sueño, una inspiración o de la interpretación de un paisaje; quise con ellas hacer una reflexión sobre el trabajo minucioso y que ejemplificaran la transición desde lo tradicional a lo moderno.

Cuando echamos la vista atrás y analizamos los distintos cambios que han marcado nuestra vida, pocas veces podemos señalar un solo hecho concreto como el inicio de todos esos acontecimientos. Pero sí que sabemos identificar una serie de hitos que propiciaron ese paso. En mi caso, la ilustración Dream Mountains fue clave en la construcción de mi propia marca personal de ediciones limitadas y papeles pintados y es por eso que le tengo un cariño especial. Una historia que comenzó hace casi dos años.

Fue entonces cuando me llamaron del Festival Internacional de Arte Urbano Asalto, en Zaragoza. Nos pidieron a unas cuantas ilustradoras que interviniéramos las paradas del tranvía con la naturaleza como uno de los temas centrales. Así que me puse manos a la obra. La verdad es que la naturaleza, las plantas, los animales o la inmensidad de los paisajes siempre me han apasionado. Sus colores y texturas son algo que nunca dejan de sorprenderme. Y cuando creemos que ya lo hemos visto todo, de pronto aparece ante nosotros un escenario que vuelve a dejarnos con la boca abierta, como si nunca antes hubiéramos visto algo igual.

Las motañas arcoíris de Perú y China sorprenden al visitante con la mezcla de colores debido a los depósitos de minerales con distinta pigmentación

Me planteé entonces un paisaje montañoso en el que dar rienda suelta a la mezcla de colores y texturas. Un entorno onírico que nació de un paisaje tan real como extraño y que sorprendentemente existe en dos lugares tan lejanos como China y Perú: en el Parque Geológico Zhangye Danxia y en las montañas de Vinicunca están las llamadas montañas Arco Iris. Los depósitos de minerales con distinta pigmentación provocan que se formen ondulaciones de distintos colores. Una maravillosa imagen que parece pintada a mano por la propia Naturaleza, que un día decidió ser más creativa y romper con los cánones de belleza establecidos.

Montaña Arcoíris en los Andes del Perú.

Pero con Dream Mountains también quería transmitir algo más, no solo buscaba reinterpretar un paisaje lleno de texturas y matices. Después de mi experiencia laboral en Tailandia, colaborando en un estudio de Bangkok, pretendía plasmar algunas de la ideas que había aprendido. Quizá la primera y más importante fue dar valor al trabajo artesano, al tiempo, al proceso. La cultura asiática es minuciosa con el trabajo, porque es una forma de valorar y mejorar el resultado. Yo quería implicarme plenamente con lo que hiciera y así concebí esta ilustración. Punto por punto y línea por línea fui dibujando este paisaje montañoso.

Gracias al trabajo artesano intento dar valor al tiempo, al proceso, para que esa dedicación también se exprese en el resultado del proyecto.

Otro de mis objetivos era adaptar el trabajo artesano más tradicional a las nuevas tecnologías digitales. La minuciosidad, el detalle o la paciencia pueden combinarse con el trabajo por ordenador y además muchas veces se enriquecen.

Ilustración Dream Mountains Twins, disponible en distintos tamaños.

Así nació Dream Mountains. Muchas horas de trabajo, de cambios y rectificaciones, para finalmente decorar durante unos cuantos días una parada de tranvía en la calle Gran Vía de Zaragoza. Pero lo que no sabía entonces era que aquel solo era el principio del camino. Unos meses después, todas estas ilustraciones me llevaron a poner en marcha mi propia marca personal y tienda online www.rebecazarza.com. Con ella he recorrido ya algunos de los mercados de diseño más importantes de España y siempre con Dream Mountains acompañándome. Esta ilustración ya ha viajado a lugares que espero descubrir algún día: Estados Unidos, Japón, Noruega… Y hoy acompaña a otras personas que detrás de estas montañas arcoíris leyeron sus propias historias…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *